El Ayuntamiento adaptará la ordenanza fiscal pateando ampliar la base y aplicar bonificaciones escalonadas para reducir el impacto en vecinos y vecinas

El Ayuntamiento de Comillas llevará al próximo Pleno municipal la modificación de la Ordenanza Fiscal reguladora de la Tasa por la Prestación del Servicio de Gestión de Residuos, una vez superado el trámite en las comisiones informativas correspondientes.

La modificación viene motivada por el incremento de los costes trasladado por la empresa pública MARE a los ayuntamientos por el tratamiento de los residuos. En este contexto, según los datos municipales, el total de costes directos e indirectos del servicio de gestión de residuos en Comillas ha pasado de 429.192 euros en 2025 a 605.652 euros en 2026, lo que supone un incremento de 176.460 euros, equivalente al 41,11 por ciento en un solo año.

Desde el Consistorio han subrayado que esta actualización no responde a una decisión voluntaria del Ayuntamiento, sino a la necesidad de adaptar la ordenanza al nuevo escenario de costes del servicio. Ante esta situación, el equipo de gobierno encargó un estudio técnico y económico para analizar el impacto de la subida y buscar una fórmula que permitiera repercutir lo menos posible sobre los vecinos y vecinas.

El resultado de este trabajo plantea una modificación orientada a ensanchar la base de contribuyentes y distribuir el coste del servicio de una forma más equilibrada. Además, la nueva ordenanza prevé bonificaciones escalonadas y proporcionales, con el objetivo de ajustar la tasa en función de las distintas situaciones contempladas en el texto y evitar que el incremento recaiga de manera desproporcionada sobre determinados contribuyentes. El Ayuntamiento ha recordado que la gestión de residuos es un servicio esencial y obligatorio para las entidades locales, cuyo coste debe quedar cubierto conforme a la normativa vigente. No obstante, ha defendido que el cumplimiento de esta obligación debe abordarse buscando fórmulas que permitan contener el impacto económico sobre los vecinos y vecinas, especialmente ante incrementos de costes que no dependen directamente de la gestión municipal.